El último curso

¡Buenas tardes de domingo!

Hacía tiempo que no escribía, es verdad. He estado bastante ocupada y prefería esperar un poco antes de escribir para poder hacerlo en condiciones. Muchas cosas han ido sucediendo en estos días, y por el título se deduce de qué va el post de hoy.

El otro día en la academia de preparación al MIR (no voy a hacer publicidad aquí de ninguna, así que no diré a cuál voy) salió en la conversación durante el descanso un tema bastante importante.

Casi no nos damos cuenta, pero este último curso y en concreto este año y el que viene son para muchos de nosotros un punto de inflexión y de maduración. Por una parte, dejamos de ser el eterno estudiante y nos damos cuenta de verdad de la edad que tenemos, y que somos adultos ya, y bastante creciditos. Aunque ese no fuera el sentimiento hasta hace poco. Por otra parte, maduramos, nos damos cuenta de que en poco más de un año estaremos trabajando y tendremos una vida independiente. Quizá para los que han vivido en pisos compartidos en la etapa universitaria no sea un cambio tan notorio, pero puedo asegurar que todos en más o menos medida lo vamos a notar. Digamos que se vienen cambios, cambios importantes, y lejos de parecer una etapa difícil, lo veo como algo apasionante. Es un reto, crecimiento personal, avance. Y ante todo, el reflejo de haber cumplido el sueño que muchos tenemos cuando hacemos Selectividad: ser médicos.

Empezamos a ver incluso las primeras bodas, las primeras ideas de negocio, planes de futuro, e incluso familiares (¡toma ya!). Pero es que hace poco estábamos lamentándonos de cómo otras personas que iban con nosotros en el instituto y/o bachiller iban acabando sus carreras y avanzando a un ritmo que parecía mayor que el nuestro.

Por eso creo que la etapa de acabar la carrera y preparar el MIR no es meramente una época de encierro estudiantil en tu cueva particular, sea tu cuarto o la biblioteca. Es mucho más que eso, es una etapa vital en la trayectoria de todos nosotros, separada de la época estudiantil y la de residencia. Hay que plantearse cosas serias, el rumbo que queremos tomar. No es algo que tema ni mucho menos, tengo bastante claro desde hace mucho lo que quiero hacer y lo que no. Pero no deja de ser intrigante y curioso retrotraerse y ver cómo hemos ido todos aprendiendo de nuestros errores y aciertos y de los de los demás durante la carrera. Así como también nos han hecho cosas, hemos pasado buenas y malas experiencias y hemos aprendido de ellas, sobre todo de esas últimas, para protegernos y que no nos tomen por cualquiera. Hemos aprendido a movernos en el mundo médico, en los hospitales, y aún estamos aprendiendo más de todo eso. Yo, desde luego, me veo muy distinta a cuando empecé, y eso me gusta.

A pesar del estrés asociado de ECOEs, TFG, que sea el último curso y que ya me hayan dicho en un par de veces eso de “qué se siente al saber que eres la siguiente [en hacer el MIR], eh?”. A pesar de todo, es un momento emocionante, y no podría afrontarlo con más energía que la que tengo ahora. Energía que nace de la motivación y de, sobre todo, el apoyo que encuentro en cierta personita que me acompaña ya un año y medio en este camino que es la vida 🙂

(¿Qué queréis? Las campañas de San Valentín son masivas estos días, era inevitable el comentario cursi. No me miréis así.)

Y bueno, acabando ya, ¿cómo vivís vosotros esta época? Libertad para comentar quien quiera 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .