El día del MIR

¡Buenas a todos!

Os escribo como ser libre de manuales y simulacros, ¡al fin! La verdad es que durante la preparación el tiempo a veces se hace lento pero siempre llega el final, y con ello el merecido descanso. A estas alturas, tengo 0 acetilcolina en el cerebro para funcionar, pero 100 % de ganas de disfrutar el tiempo que ahora tengo.

El día del MIR es cuanto menos curioso: llegas, te encuentras con muchos comerciales de las academias haciendo propaganda de su método de  estimación de puesto para  después del examen, aparecer cerca del aula con tus cosas y ves la lista de individuos que se examinan en el mismo aula que tú, y llegadas las 3 y media empiezan a llamar. En mi caso, los miembros del tribunal eran majos, aunque no sé si en todas las aulas serían igual. Entras cuando te llaman, enseñando tu DNI, y te revisan de nuevo en el interior que el DNI se corresponde con los datos que tienen.

Acto seguido, vas a buscar dónde te tienes que sentar. Resulta que cuando entras, cada sitio tiene un post-it con el nombre de quien se va a sentar ahí, y tienes que buscar el tuyo para sentarte en ese puesto. Y una vez sentada con las cosas que vas a usar para el examen, comida incluida, el tribunal te explica las mismas instrucciones que están escritas en el examen y que en realidad ya conoces. Se espera hasta que son las 4 en punto para abrir la caja con los exámenes y se reparten por el orden en que se está sentado. Y al lío.

Lo que sin duda me sorprendió fue la salida del examen. Salgo tan tranquila del aula, voy al baño, voy a salir… Y me encuentro con un tumulto de gente con pancartas, globos gigantes, vítores y griterío en la mismísima puerta, casi como si de un concierto se tratase. De hecho, un abuelete que había ahí, sin conocerme de nada, al salir yo, exclamó, emocionado: “molt bé, valenta, ja yo has fet!” (¡Muy bien, valiente, ya lo has hecho!). No me voy a olvidar de ese señor por muchos años que pasen.

Y después ya viene la parte más personal de la noche. Aquí la experiencia difiere mucho: hay gente a quien le recogen sus familiares, sus amigos… A mí, cómo no, me recogió mi pareja, con quien justamente este día celebraba dos años y medio de noviazgo. Así que, como debe ser, cena fuera de casa… Y después nos fuimos de fiesta, con el resto de compañeros de clase (y de otros cursos).

La verdad es que la fiesta no fue para tanto pero estaba bien, había acabado el examen y era libre. Todo genial.

Y ahora, a descansar y reponer energías. Aprovechar el tiempo con la gente a mi alrededor, y sobre todo, conmigo misma. Ahora es momento de cuidarse, disfrutar estos casi 4 meses de libertad absoluta y prepararse para la siguiente etapa.

Un comentario en “El día del MIR

  1. Pingback: Mi experiencia con la academia MIR | La Bata de Azahara

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .