Un cuarto de siglo

¡Buenas tardes a todos!

Me encuentro ahora mismo saliente de guardia. Y mañana hago otra guardia más, menudo doblete me ha tocado esta semana… Pero bueno, no hay guardia que por día de libranza no venga. Al menos en mi caso. Lo de librar las guardias se respeta a rajatabla, como debe ser.

Estos últimos días no he escrito gran cosa porque, como sabéis, si no tengo mucho que comentar prefiero esperar un poco más de tiempo antes de volver a escribir, para poder actualizaros en la siguiente entrada. Pues bien, hoy tengo cosas buenas que contar:

En primer lugar, hace un par de días fue mi cumpleaños. Mi tía tuvo a bien felicitarme diciendo “¿qué, un cuarto de siglo ya, eh?”, cosa que le agradecí mucho… jajajaja. La verdad es que ha sido raro, el primer año en que mi cumpleaños no me pilla de vacaciones. Pero al menos ¡me ha pillado trabajando al fin de lo que me gusta! Y como todo cumpleaños, ha traído consigo la consecuente tarta (de zanahoria, hecha por mi madre) y souvenires varios. Un manga de la serie Sherlock de la BBC, que me dio mi hermana; la Mi Band 3 que me regaló mi novio y que no me quito ni para dormir, y también otras cosas. Por ejemplo, un colgante antiguo de parte de mi tía, un vestido rosa bastante ligero que me regaló mi madre, o un pijama de verano azul, que me venía haciendo falta y que acabo de estrenar ahora mismo, tras la ducha post-guardia de rigor. Ese momento de llegar del hospital, ducharte y tirarte a la cama, fresquita, es de lo mejor. Y la inevitable siesta que se deriva de tirarse a la cama, también, no lo voy a negar.

Por otra parte, he cobrado las primeras guardias que hice, ¡al fin! Los que no se dediquen al ámbito sanitario probablemente no lo sepan, pero las guardias no se cobran el mismo mes que las haces, sino al siguiente. De ese modo, las primeras que hice, que fueron en junio, las he cobrado este mes de julio. Las de julio, en agosto, y así sucesivamente. Mientras me las paguen correctamente y no me hagan como a la hija de mi tutora de Centro de Salud… Todos sus adjuntos y resis mayores han cobrado adecuadamente pero a todos los R1 del Hospital donde la chica trabaja, no les han pagado ninguna. Y les dicen que a la siguiente nómina entonces se las pagarán, porque ahora esas nóminas ya “están cerradas” y no pueden resolver el error informático. Que no digo que no haya sido un error, pero si me hubiera pasado a mí, no me quedaría tranquila hasta cobrarlas.

(PD.: otra cosa buena que me acaba de pasar es descubrir dónde está el botón de “justificar texto” en el editor de WordPress… porque no me gusta para nada escribir y que cada línea tenga una longitud aleatoria).

Y bueno, en cuanto a los rotatorios de Centro de Salud, este mes de agosto voy a estar fundamentalmente con Enfermería. La primera quincena la pasaré aprendiendo a hacer extracciones de sangre y haciendo visitas con la matrona del Centro a las pacientes gestantes, y la segunda quincena la pasaré en la sala de curas, aprendiendo lo que su propio nombre indica. La verdad es que será un mes entretenido, quizá más práctico que los anteriores, y espero que me sea bastante de provecho. Y bueno, vale, reconozco que el horario de 11 a 1 de curas me mola mucho… pero no voy a ser tan ruin de no aparecer hasta las 11 por el Centro, sino que por la mañana estaré con la tutora, siempre que no se haya ido de vacaciones, y luego ya me bajaré a las curas.

Aviso: al primero que se atreva a decirme en el mostrador si soy enfermera a pesar de ir identificada como médica, le mato con la mirada. No por la profesión de Enfermería, que me parece fascinante, sino porque la gente que asume que no soy médica, en primer lugar, da por sentado que mujer = enfermera y hombre = médico, y no hay otras combinaciones. Soberana tontería donde las haya. Y segundo, porque muy probablemente también asume que Enfermería << Medicina, y por ahí no paso. Anda que no nos salvan el pellejo en las guardias muchas veces a los residentes… Un respeto. Y sí, he creído importante explicar por qué me molesta que me confundan, porque aunque los motivos parecen obvios, se suelen interpretar como aires de grandeza o superioridad moral por parte de la médica cuando se queja. Y no, tan solo pedimos que se llame a cada profesional por su nombre. Ni somos “chica”, ni “practicante” ni “ATS” ni nada de eso. Cada uno, su cargo, que sus buenos años de esfuerzo nos cuesta llegar a ejercer la Medicina, Enfermería o la profesión que corresponda en cada caso. Que el cartelito lo llevamos para algo y los ojos también.

En conclusión, después de este pequeño párrafo de desahogo, lo que yo os digo: la vida de Centro de Salud, la vida mejor. Al menos en lo que llevo viendo estos dos meses y pico como R1 de Medicina Familiar y Comunitaria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .