Un año tras el MIR: Feliz, haciendo senda… pero a mi manera

¡Buenas tardes a todos!

Aquí estoy, aprovechando el finde para adelantar cosillas en casa y escribir por aquí 😉

Este mes he estado haciendo el rotatorio de Urgencias. Quince días en Radiología de Urgencias y otros 15 en el área de camas del hospital. La verdad es que en cierto modo está siendo útil, pero de forma irregular. Hay días que son un desperdicio y otros que cunden muchísimo y aprendes un montón.
Al final, esos días que no cunden, acaban siendo útiles porque hay estudiantes. Y la verdad, me encanta tenerlos a mi cargo, que me pregunten cualquier tipo de duda que tengan y entablar conversación con ellos.

No es sólo el hecho de que te recuerden a cuando eras estudiante, no, quizá eso sea lo de menos porque aún lo tengo reciente. Lo que me gusta más es la sensación de poder ayudar y contribuir a la formación de alguien, igual que un día alguna persona hizo conmigo. Poder ofrecer lo poco que sé y la poca experiencia que tengo y que resulten de utilidad para la persona que tengo en frente. Persona que, no olvidemos este aspecto, se encuentra ahora en uno de los momentos más importantes de su vida académica: terminando sexto de carrera, con su TFG y con el MIR delante de las narices en apenas unos meses. Que ojo, ¡es hoy! Y los siguientes son ellos.

Nota: MUCHA SUERTE a los que se examinan hoy, ¡vais a reventar el MIR! Este va a ser vuestro año 😉

En otro orden de cosas, estos días han sido un poco ajetreados, la verdad. Tres guardias seguidas la semana pasada, otra este jueves pasado, y otra mañana domingo, pero al menos el lunes lo tengo libre. Y espero que me permita finalmente socializar un poco, aunque tener las amistades lejos no ayude mucho. Y entre todas esas guardias, he tenido que plantearme decisiones importantes, entre ellas la de realizar el Doctorado durante la Residencia o no.

En un principio, mi idea era hacerlo, y de hecho uno de los motivos para escoger el Hospital en que estoy formándome fue ese. Pero llegó el momento de ir a la reunión, que explicasen cómo funcionaba el programa que ofrece el Hospital para ello y tal… y la idea fue perdiendo fuerza. Primero, porque tienes que hacer obligatoriamente los cursos del Hospital (pagando) y luego puedes pedir una beca para que te reembolsen el dinero que valen. Obviamente, si no te la dan, pues has perdido ese dinero. Y a 50 euros por curso, siendo como 12 o así… no es poco. Segundo, porque no tenía opción a hacer mi Doctorado sobre un tema que me gustase de verdad: todas las líneas de investigación que me interesaban estaban ocupadas y francamente, el Doctorado me importa demasiado como para hacerlo de algo que no me gusta y cargarme el doble de faena durante los años de residencia. Para eso, prefiero centrarme en la formación asistencial, sacarme el Superior de Valenciano (que puntúa igual que el doctorado en bolsa) y vivir tranquila. La salud mental de uno mismo es la primera que hay que mantener, y sobrecargarse de faena haciendo un trabajo de investigación de algo que realmente no despierta mi interés, no es la manera que tengo en mente de sacarme la titulación. Prefiero hacer mi camino a mi manera, con paso lento pero buena letra, e ir encendiendo las luces poco a poco.

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