¿Cómo me pongo mi inhalador?

¡Hola a todos!

He estado estos días pensando en una manera de relanzar mi blog y de ayudar al paciente desde el ámbito de la 2.0, y a colación del éxito de la última entrada, he pensado ¿por qué no escribir una nueva categoría de entradas, con información para el paciente? Y aquí estoy, trayendo la primera de ellas.

Algunos habréis visto en la entrada anterior que estoy durante este mes rotando por Neumología, y que he visto lo mal que se usan los inhaladores por lo general, tanto entre pacientes con asma como entre pacientes con EPOC. Y muchas veces esto hace que la adherencia al tratamiento y el control sintomático sean peores. Así que voy a dejar aquí las instrucciones exactas para usar un inhalador:

  • Primero, hay que saber si el inhalador se debe agitar antes de usar o no. Por lo general, no suele ser necesario, pero algunos sí han de agitarse antes. Pregunta a tu médico si tienes dudas, o consulta el prospecto, para asegurarte.
  • En este momento, si es necesario agitar el inhalador, eso es lo primero que tienes que hacer. Si no, pasamos al siguiente paso.
  • Vamos con la primera inhalación: primero, tira todo el aire de tus pulmones. Ahora, cierra la boca en torno al inhalador y después empieza a coger aire, inspirando hondo. Aprieta el inhalador y coge todo el aire que puedas.
  • ¡Ojo! ahora toca aguantar el aire en los pulmones. Cuenta 10 segundos, o si puedes más de diez, hasta donde aguantes. Y entonces, tira el aire. Ya has acabado con tu primera inhalación.
  • Si tu médico te ha dicho que tienes que tomar dos inhalaciones o puffs, tienes que hacer primero uno y luego el otro, al minuto o a los dos minutos. ¡No vale pulsarlo dos veces seguidas para acabar antes!

En el caso de los niños, personas mayores o con poca capacidad para aguantar el aire por su enfermedad, se receta junto al inhalador una cámara espaciadora como la de la foto.

Hay diferentes marcas, tamaños, pero todas tienen el objetivo de ayudarte a tomar toda la dosis de fármaco que corresponde.

Las cámaras pueden ser de mayor o menor tamaño pero al final, sirven todas para lo mismo: ayudarte a tomar la dosis completa de fármaco. Si te han recetado una, debes hacer las inhalaciones de la misma manera que he explicado arriba, pero en vez de aguantar el aire y contar 10 segundos, tienes que respirar hondo con la cámara en la boca, varias veces seguidas. Así, estás cogiendo y tirando el aire que hay dentro de la misma, y que tiene el fármaco, y no pierdes dosis por el camino.

Dos aclaraciones más. Primero, con respecto a los efectos secundarios (normales y frecuentes) del uso de inhaladores. Muchos de vosotros notaréis que se os reseca la boca, es bastante habitual. Puede ser por el inhalador, por otro fármaco que toméis (un diurético para ayudar a vuestro riñón a producir orina, por ejemplo) o por la combinación de ambos. Para eso no hay un remedio 100% eficaz, pero podéis consultar en vuestro dentista para que os aconseje sobre enjuagues bucales que protejan la mucosa bucal y os ayuden a producir saliva. Así no notaréis tanta sequedad. Conozco alguno pero me abstendré de decir nombres porque existen varios y no soy la que más sabe de ellos. Preguntad y dejaos aconsejar por el odontólogo.

En segundo lugar, también quisiera aclarar algo que he visto bastante estos días y es que muchas veces cuando os empezáis a encontrar mejor, dudáis sobre si tenéis que seguir tomando el inhalador todos los días o no es necesario, y muchas veces dejáis de tomarlo a diario, pensando que es lo correcto. Esto es erróneo, y explico por qué: el inhalador que os han mandado para tomar todos los días va a servir para que estéis mejor y, sobre todo, para prevenir empeoramientos o crisis. Aún encontrándoos bien, hay que seguir tomándolo a diario para prevenir. Si empezamos a tomarlo de forma discontinua, perdemos ese efecto y podemos empeorar en cualquier momento.

En tercer y último lugar, no por ello menos importante, un pequeño consejo que la Neumóloga le da a todos los pacientes y que me parece bastante oportuno difundir: lo habitual es tomar el inhalador por la mañana y/o por la noche, ¿verdad? Pues no hay mejor forma de evitar olvidos e infecciones o inflamaciones bucales por el inhalador (también frecuentes) que tomarlo después del desayuno/cena y ANTES del lavado de dientes. Se come, se inhala y acto seguido a lavarse los dientes. Así incluimos el inhalador en la rutina, evitamos olvidarnos tomas, y al cepillarnos nada más acabar de inhalar, limpiamos los restos de fármaco que hayan quedado en la boca y que no nos sirven.

Y bueno, creo que con esto ya no se me olvida nada. Para cualquier duda tenéis a vuestra disposición la pestaña de “Contacto” en este blog, o podéis comentar en esta entrada y yo os respondo. Así la duda queda resuelta para cualquier otra persona que también la tenga.

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